EN MEDIO DE LA TORMENTA ESTA DIOS
jueves, 27 de febrero de 2014
PENSEMOS BIEN EN LOS HECHOS...
Pensemos bien en los hechos que nos rodean a diario. Debemos preguntarnos si todo lo que vemos, oímos o hablamos es realmente agradable a nuestro Señor. Ahora bien en cuantas ocasiones le llamamos la atención a nuestros hijos por su mal comportamiento en el hogar, en la escuela o en lugares que estamos de compra o de visita con ellos. Como nos enojamos y hasta en ocasiones perdemos la paciencia y viene el castigo ( no es abusar de nuestra fuerza y de nuestra autoridad), no me mal interpreten una mala acción es ganarse una recompensa no agradable. Mi mami decía "Es mejor dolor de brazo y no de corazón" osea una buena reprensión a tiempo nos evitara disgustos y penas en el futuro. Olvidamos que que la mayoría de las veces nuestros hijos son reflejo de nuestra conducta. No es para que te enojes mas bien recuerda, ¿Que haces cuando vas por el expreso o por la vía principal en tu auto y alguien te pasa velozmente sin tomar las debidas precauciones? o ¿Cual es tu actitud cuando vas detrás de un ancianito o ancianita y va muy lento por la autopista o la carretera y va formando tremendo embotellamiento? y la peor ¿Que haces cuando llevas hora en una larga fila para realizar un pago o recibir un servicio y el que llega de ultimo lo entienden primero? ¿Una vez mas que haces? Te quedas tranquilo, respiras profundamente y piensas: "Dios tiene un propósito para que todo esto me suceda en el día de hoy" o simplemente se te sale el monstruo y comienzas hablar otro idioma (palabrotas) y te olvidas de que tu eres un hijo, una hija de Dios y que tu testimonio es mas importante que nada. Ahora imagínate que pensaran tus hijos, esposa o esposo, tus vecinos, tus compañeros de trabajo y especialmente que pensara Dios de tu conducta. que pensara Dios de ti. Y si Dios perdiera la paciencia y se enojara con nosotros por nuestras malas acciones. Aveces sobre vienen sobre nosotros muchas inquietudes y en ocasiones hasta Dios nos reprende de lo que estamos haciendo o por lo que estamos por hacer. Ahora bien. ¿Que tipo de hijos somos? Los obedientes que una sola reprimenda aprendemos a obedecer o somos de aquellos que nunca aprendemos de nuestros errores. Seria bueno auto evaluarnos para decidir que tipo de hijo queremos ser. Yo espero que decidamos ser de los que aprenden a obedecer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)